martes, julio 16, 2024
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La universidad se arremanga

“La economía está transformándose de manera muy significativa a nivel global, y las prácticas económicas de la población están muy por delante de las teorías que tenemos para interpretarlas. La manera de abordar esos problemas no está en ningún manual. La universidad está llamada a colaborar en esa transformación asociándose con políticas públicas, con emprendimientos, con productores, y eso tiene que verse traducido en sus investigaciones, en sus acciones colectivas, más allá de su tarea natural de formación profesional”.

Los conceptos, reunidos en este primer párrafo aunque vertidos en diferentes momentos de la entrevista que “Contala como quieras” mantuvo con el magister en Economía Social Daniel Maidana, sintetizan la búsqueda que académicos de unas veinte universidades nacionales y representantes de la producción misionera realizaron en Posadas durante dos jornadas de trabajo, reunidos en el Segundo Encuentro de la Red Universitaria de la Economía Social Solidaria de la Argentina (RUESS).

“Nos encontramos con problemas ambientales, necesidades de mejoramiento de suelos, contaminación de agua… Cuestiones que tienen su naturaleza técnica y natural pero también tienen su naturaleza política, y ahí la universidad tendrá que encontrar su lugar para ver de qué manera se suma a las luchas de la gente que intenta mejorar sus condiciones de vida”, sostuvo Maidana.

El encuentro abordó también los desafíos que las transformaciones de la economía globalizada plantean en relación con el trabajo y el empleo. “En esta ofensiva neoliberal que está habiendo en todo el subcontinente a veces se utiliza el nombre de economía social para encubrir modos de flexibilización laboral: se dice ‘hagan una cooperativa’ como una manera de no respetar los derechos. Por el contrario, es necesario ampliar los derechos del trabajador más allá de las formas salariales”, señaló.

Maidana no eludió los cuestionamientos a la solución asistencialista que se brinda desde los Estados, en cualquiera de sus estamentos: “No podemos pretender que los derechos constitucionales, de las personas, de los trabajadores, queden limitados a quienes consiguen un empleo asalariado en relación de dependencia: eso empuja muchas veces a las autoridades a ‘fabricar’ un empleo que a veces es innecesario”, admitió.

En ese sentido, consideró que una tarea primordial de la universidad es colaborar en la búsqueda de “formas de trabajo individual, pero sobre todo asociativo, con mecanismos cooperativos u otros que habrá que inventar, donde los derechos del trabajador sean respetados más allá de la forma salarial. No forzando formas salariales cuando son innecesarias, pero tampoco pretendiendo utilizar esa excusa para precarizar el trabajo y utilizarlo como mecanismo de disciplinamiento social, sin derechos”.

«Dialogar con otros conocimientos»

La universidad debe estar ”atenta a lo que está surgiendo de la realidad de la economía, y no pretender imponer desde esquemas preconcebidos cómo se aplican esas teorías en la realidad. Tenemos que rescatar la actitud crítica de la universidad, y sobre todo la actitud de apertura a producir teoría innovadora”, sostuvo.

Maidana también llamó a estar atentos a “que estas formas innovadoras de trabajo que surgen en la sociedad no acontezcan para el mundo académico únicamente como una cuestión excepcional, porque se organiza un encuentro o porque hay un investigador que necesita conocer algo para publicar un libro, sino que la universidad pueda ir incorporando mecanismos en su vida cotidiana” que la vinculen como un actor más en la resolución de los nuevos desafíos.

“Que la vida de la universidad esté alimentada, interpelada, en diálogo con estos sectores para decidir qué se enseña, cómo se enseña, y qué se investiga”, reclamó.  Y apuntó que “la universidad es el lugar de un tipo de conocimiento que tiene que dialogar con otros conocimientos por lo menos igual de valiosos que existen fuera de ella”, para encontrar nuevos espacios que “tienen que ser una forma de resistencia, de lucha, de poner a la universidad del lado de los sectores populares, de sus preocupaciones, de sus intereses”.

En el archivo de audio que acompaña esta nota, la entrevista completa.

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