viernes, mayo 24, 2024
De todo y algo más

Historia de Mambrú

Por Eduardo Parise.

Como ya falta un poco más de una semana para la Pascua, me acordé de algo que la menciona. Y entonces dije:  ¿porqué no recordamos esa mención y la historia que hay detrás? No, no pienses que voy a hablar de la conmemoración religiosa, nada que ver. Voy a hablar de una popular canción infantil que todos conocen y que se originó nada menos que en 1709. Es decir: a principios del siglo 18. Si, acertaste es aquella que cuenta que Mambrú se fue a la guerra…

Eduardo Parise en La 99.3 el 21 de marzo de 2024

Cuenta la historia que esta canción fue compuesta tras la batalla de Malplaquet que enfrentó a los ejércitos de Francia e inglaterra, durante la guerra de sucesión española. En esa batalla el ejército francés, partidario de Felipe de Anjou, futuro Felipe V de España, enfrentó a la alianza de Inglaterra y el sacro imperio romano-germánico, quienes eran partidarios del archiduque Carlos, proclamado como Carlos III.

¿Y qué tiene que ver Mambrú con esto? Muy simple: aunque fueron derrotados, los franceses creyeron que en esa batalla había muerto John Churchill, duque de Malborough, un general muy destacado del enemigo. El duque había desarrollado una exitosa campaña en los Países Bajos que pertenecían al imperio español pero no logró ganar la guerra en España y lo acusaron de prolongar la guerra como un negocio para aumentar su fortuna personal. Entonces, los franceses para burlarse de esa supuesta muerte, crearon esa canción  Malborough s’en va-t-en guerre.

Dicen que para componer su canción usaron la música de una antigua canción de orígen árabe que habría llegado a Francia llevada por los cruzados. Después, en los tiempos de Luis XVI, cuentan que una de las nodrizas del delfín solía cantarla y que a los reyes les gustó y no sólo se popularizó en el palacio de Versalles sino en toda Francia. Luego, por influencia de los Borbones, la canción llegó a España, pero como el nombre Malborough era complicado de pronunciar lo convirtieron en Mambrú. Y así pasó a todos los países hispanoparlantes como nosotros. Muchas niñas solían cantarla durante el juego de la rayuela.

Con el paso del tiempo la canción se hizo tan popular que fue usada por compositores como Carl Stamitz para su sonata en re y en especial por Ludwig Van Beethoven para su obra La victoria de Wellington, que alude a Arthur Wellesley, duque de Wellington, quien comandó las tropas que derrotaron a Napoleón Bonaparte en la batalla de Waterloo. También hay referencias a Mambrú en la literatura: en crimen y castigo de Fedor Dostoyevsky; en Guerra y Paz, de León Tolstoi; en Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez y en el poema La vuelta de Mambrú, de Mario Benedetti, entre otros.

Un dato importante: John Churchill, el famoso duque de Malborough, no murió en la batalla de Malplaquet. Todavía siguió participando en otros combates y murió el 16 de junio de 1722 en Cumberland Lodge, en el Reino Unido, a consecuencia de un problema cerebrovascular. Fue sepultado en el palacio de Blenheim. Y otro dato: fue antepasado familar del conocido Winston Churchill.

Mambrú se fue a la guerra, qué dolor, qué dolor, qué pena,

Mambrú se fue a la guerra,no sé cuándo vendrá.

Do-re-mi, do-re-fa,no sé cuándo vendrá.

Vendrá para la pascua, qué dolor, qué dolor, qué pena,

Vendrá para la pascua, o por la trinidad.

Do-re-mi, do-re-fa, o por la trinidad.

La trinidad se pasa, ¡qué dolor, qué dolor, qué pena!,

La trinidad se pasa mambrú no vuelve más.

Por allí viene un paje, ¡qué dolor, qué dolor, qué traje!,

Por allí viene un paje, ¿qué noticias traerá?

Do-re-mi, do-re-fa, ¿qué noticias traerá?

Las noticias que traigo, ¡del dolor, del dolor me caigo!

Las noticias que traigo son tristes de contar,

Do-re-mi, do-re-fa, son tristes de contar.

Que mambrú ya se ha muerto, ¡qué dolor, qué dolor, qué entuerto!,

Que mambrú ya se ha muerto, lo llevan a enterrar.

Do-re-mi, do-re-fa, lo llevan a enterrar.

En caja de terciopelo, ¡qué dolor, qué dolor, qué duelo!,

En caja de terciopelo, y tapa de cristal.

Do-re-mi, do-re-fa, y tapa de cristal.

Y detrás de la tumba, ¡qué dolor, qué dolor, qué turba!,

Y detrás de la tumba, tres pajaritos van.

Do-re-mi, do-re-fa, tres pajaritos van.

Cantando el pío-pío, ¡qué dolor, qué dolor, qué trío!,

Cantando el pío-pío, cantando el pío-pa.

Do-re-mi, do-re-fa, cantando el pío-pa.

Mambru se fue a la guerra

Eduardo Parise

Eduardo Parise es periodista. Nació en Buenos Aires en 1952 y estudió Periodismo en el Instituto Grafotécnico – Escuela Superior de Perodismo entre 1970 y 1971. En 1972 trabajó como redactor en el diario Río Negro, en General Roca. Después estuvo en distintas publicaciones nacionales entre ellas los diarios La Razón (en Buenos Aires, tanto en su edición matutina como vespertina; primero como redactor y luego como editor), Clarín (editor del área de Policiales, tanto en su versión impresa como digital) y El Libertador (en Posadas, Misiones). Desde septiembre de 2010 hasta diciembre de 2016 fue redactor de una columna titulada “Secreta Buenos Aires” que se publicó cada lunes en Clarín. También fue redactor o colaborador de revistas de las editoriales Abril, Perfil, Atlántida y del Semanario El Ciudadano. Y fue redactor del servicio nacional e internacional de la agencia Télam. En radio condujo el programa “Isla de Tango” en la FM La Isla, de Buenos Aires y desde 2009 a la fecha es conductor del programa “Tres Siglos” en la FM 92.7 La 2×4. También, desde marzo de 2021, produce y conduce “Tangos de allá ité”, en la FM 99.3 La Voz Capital, de la ciudad de Posadas, Misiones. En sus actividades estuvo acreditado en distintos momentos en Casa de Gobierno, Tribunales y Congreso Nacional. Además cubrió las campañas presidenciales de 1983 y 1989, viajando por todo el país.

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