domingo, julio 21, 2024
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Una clase magistral

Por Mirta Botzman.

La clase magistral que dio Cristina en Río Negro en ocasión de recibir el Honoris Causa de la Universidad Nacional de Río Negro, la primera de las 16 universidades que se abrieron durante su gestión, fue realmente eso, una clase magistral y recomiendo calurosamente escucharla o leerla varias veces por la cantidad de aristas que contiene. Voy a tratar de sintetizar algunos aspectos que me parecen muy relevantes.

Mirta Botzman en La 99.3 el 16 de marzo de 2023

Cristina Fernandez de Kirchner abonó la idea de que el acuerdo con el FMI es inflacionario y debe ser revisado. Mostró con un gráfico la inviabilidad de la curva de pagos futura prevista en el acuerdo.Además, sostuvo la necesidad de mejorar los salarios reales, y dijo que un gobierno de signo peronista requería que el empleo crezca junto con el salario y el empleo de calidad. También dijo que la peor tragedia que enfrentaba la Argentina era el endeudamiento contraído con el FMI y que era necesario cambiar sus condiciones y que ese endeudamiento es mucho peor que la pandemia que padecimos o las consecuencias de la guerra. Además se refirió a la economía bimonetaria, tema que la preocupa desde hace bastante tiempo, adjudicando su surgimiento a la interrupción del patrón de acumulación de industrialización por sustitución de importaciones, reemplazándolo por otro de capitalismo financieroa partir del golpe cívico militar de 1976.

Cristina reiteró una vez más la necesidad de generar consensos básicos entre todas las fuerzas políticas del país y creo que también con todos los factores de poder económico para poder darle viabilidad ya no sólo al desarrollo sino al país mismo. En este sentido, ella que es acusada de inflexible y dogmática es la única política que plantea reiteradamente esta idea mientras el poder económico y financiero concentrado así como las fuerzas políticas de derecha y los que se consideran más de centro son sordos a ninguna convocatoria que signifique dialogo de ninguna clase.

La Vicepresidenta reivindicó una economía con moneda propia, siendo un elemento fundamental la construcción de una cuenta corriente del balance de pagos superavitaria y sólida, para la consecución de la cual se pronunció por una consistente administración del comercio exterior, destacando que en el futuro era indispensable contar con las divisas para dar un salto para encarar la investigación e innovación tecnológica.Por otra parte, caracterizó a los proyectos de dolarización como de venta de espejitos de colores y advirtió sobre las consecuencias sobre la Nación y, especialmente, en las clases medias de un curso en esa dirección, resaltó en efecto que son las clases medias las mayores consumidoras de dólares tanto por el tipo de bienes que consume como que es la que demanda dólares para viajes o compras en el exterior.

También apoyándose en datos comparativos refutó las teorías que adjudican la inflación a la suba de los costos salariales y al déficit fiscal. Sostuvo que el déficit fiscal era puesto como causante de los graves problemas argentinos siendo que la evasión fiscal y la fuga de activos al exterior no eran materia de tratamiento por parte de los sectores del poder, cuando constituían los graves problemas de la realidad. Se volvió a referir a la distribución del crecimiento, sosteniendo que como ella había llamado la atención en el pasado, hoy sus resultados se lo quedan “cuatro vivos” La sustancia de su pensamiento y programa económico quedó explicitada en su exposición.

El informe publicado esta semana por CIFRA de la CTA y dirigido por Pablo Manzanelli da cuenta efectivamente de la regresividad en la distribución del ingreso. Esos cuatro vivos que se quedaron con el producto del crecimiento. Una de las maneras para ver la marcha de la distribución del ingreso es la relación entre la evolución de los salarios y la productividad.El informe señala que mientras el costo salarial cayó 18,6% entre 2016 y 2022 la productividad tuvo un descenso mucho menor, de solo -5,5%. Este hecho se profundiza durante el gobierno del Frente de Todos, cuando el costo salarial se reduce 4,5% y la productividad crece 0,8%. Dado que el salario es directamente proporcional al aumento de la participación de los asalariados en el ingreso y la productividad es inversamente proporcional, ambos factores -por distintas circunstancias en cada etapa- determinaron la reducción en el peso relativo de los asalariados en el valor agregado, más aún en una fase de expansión económica como la del bienio 2021- 2022.

Pablo Manzanelli y Cecilia Garriga, autores del informe, señalan en segundo lugar como mecanismo principal de traslación de ingresos del trabajo al capital, el elevado proceso inflacionario. Primero bajo los efectos de la crisis de la deuda y la consiguiente devaluación del macrismo en 2018-2019 y luego en el marco de la post pandemia y la suba de los precios internacionales. En ambas circunstancias el ritmo inflacionario se consolida en un nivel superior por efecto, entre otras cuestiones, de la rigidez a la baja en los precios debido al elevado grado de monopolización u oligopolización donde predominan los grupos económicos, que obviamente tienen capacidad diferencial para ajustar precios, digamos a su antojo.

Así el esquema de “ganadores” y “perdedores”  definido por la puja distributiva puede sintetizarse al contrastar la mengua de los salarios nominales en relación a los precios al consumidor (salario real) con la evolución de los precios mayoristas de las ramas oligopólicas en relación a los precios al consumidor. Es decir, cómo les fue a los trabajadores y a las empresas oligopólicas respecto a la inflación minorista. Mientras que los salarios reales se redujeron 12,1% entre 2016 y 2022, los precios de las ramas concentradas aumentaron 21,3% por encima del índice de precios al consumidor. Durante el gobierno del Frente de Todos se asiste a un estancamiento del salario real, sólo aumentó un 0,5% mientras que los precios de las ramas concentradas ascendieron casi 10% por encima de los precios al consumidor.

En suma, se tiende a configurar una nueva estructura de precios relativos a favor del sector más concentrado del capital. Todo esto ocurre en el marco de una delicada situación en el frente externo. Varias veces señalamos en este espacio la dificultad del gobierno del FdeT de acumular reservas internacionales a pesar de contar con un elevado superávit comercial.Una de las razones principales además del pago de deuda excluyendo al FMI y otros organismos y el turismo fue los pagos de deuda de las empresas privadas que esquilmaron las reservas por 24.600 millones de dólares entre 2020 y 2022 y los adelantos de importaciones para aprovechar el barato dólar oficial. La sangría de divisas para que las grandes empresas cancelen sus deudas no mermó con el cambio de conducción del gabinete económico ya que el déficit fue similar en el primer y segundo semestre de 2022. Esta situación junto a la importante sequía que afecta a la producción agropecuaria constituyen la antesala de los casi 6.000 millones de dólares que se perdieron de reservas en el primer bimestre de 2023.

Estas dinámicas confluyen en conjunto para condicionar la situación actual en el marco del acuerdo con el FMI que no solo dejó, junto a la restructuración con el sector privado, un comprometido perfil de vencimientos de deuda en moneda extranjera sino también la exigencia de un ajuste fiscal que limita la expansión económica y las posibilidades de mejorar la distribución del ingreso.Tal es así que para alcanzar la meta de déficit fiscal el gasto primario cayó 9,6% en el segundo semestre de 2022. De esa manera surgen muchas dudas sobre la sostenibilidad del ciclo de crecimiento que venía registrándose teniendo en cuenta la crisis de la deuda (con sus derivaciones en materia de reservas internacionales y de imposiciones de ajuste fiscal por parte del FMI) y la crisis de ingresos que se refleja en un bajo nivel salarial en contextos de alta inflación.

A propósito y retomando el planteo de Cristina sobre la necesidad de rediscutir el acuerdo con el FMI ya no es sólo ella que lo plantea, hasta el ex senador del PRO que cumplió el caprichito de Macri que le entregaran la banda en la casa rosada dijo en declaraciones recientes que no hay que pagarle al fondo y obviamente rediscutir el acuerdo. Desde el primer momento se sabía que el acuerdo tal como lo escribió el propio FMI y luego aprobado por el Congreso Nacional era insostenible e insustentable. Creo que la situación se ve más fea todavía teniendo en cuenta que Alberto Fernández dijo que ese era su programa de gobierno y junto con Guzmán legitimaron la deuda contraída por Macri y convalidaron el accionar mafioso del FMI al hacerlo aprobar por el Congreso. Ahora es la deuda contraída por Alberto Fernández y el Fde T y no ya la de Macri en contubernio con el FMI y los intereses que representa. 

Ahora debemos estar muy alertas y alertar a toda la población sobre los riesgos que corremos como país. Lo incumplible de los vencimientos con el FMI más los vencimientos en la deuda privada renegociada antes aún que con el FMI nos pone efectivamente como país en una situación muy vulnerable y por eso surgen las voces llamando a la dolarización que significaría cancelar para siempre nuestra soberanía y esto sin exagerar ni una coma, pero además ya están haciendo fila para quedarse con nuestros recursos naturales, como también dijo Cristina no van a alcanzar ni 100 vacas muertas y todo el litio que en conjunto tienen las provincias del NOA, ni el curso del río Paraná, ni el petróleo del mar atlántico argentino para lograr nuestra independencia y tutelaje nacional y sacarnos de encima estas amarras. Parecería cada vez más claro que el préstamo del FMI fue otorgado ya no para que gane Macri sino para volver a poner de rodillas al país y apropiarse de nuestros recursos naturales y el futuro de todos los argentinos y argentinas.

Estos días tuvimos un claro ejemplo del nivel de sometimiento ante el FMI cuando se demoran en dar a publicidad el acuerdo por la flexibilización del nivel de reservas internacionales y en realidad estaban apretando al ministro de economía y al presidente por la aprobación por parte del Congreso de la ley de moratoria previsional. El apriete del FMI y no otra es la razón por la que Alberto Fernández no publicaba el decreto reglamentario para que las 800 mil personas que estaban esperando ansiosamente pudieran comenzar a hacer el trámite para acceder a la jubilación.

Claramente la sensible y conocedora de frente de la pobreza Kristalina Giorgeva de acuerdo al presidente es más escuchada por él, que Cristina Fernández de Kirchner que fue la que le tendió la alfombra para que llegue al cargo que ahora se cree merecer de pe a pa. Con estos antecedentes, ojo que si gana la elecciones cualquiera de las variantes de la derecha otra vez van a liquidar el sistema jubilatorio argentino demasiado amplio y democrático para los estándares del FMI y debemos recordar una vez más que este sistema jubilatorio es producto de las decisiones tomadas por Cristina y apoyada técnicamente por el también proscripto Amado Boudou.

Mirta Botzman

La economista Mirta Botzman nos propone una mirada nacional, popular y democrática de la economía nacional e internacional, todos los jueves, a las 7,30, en su columna Cuentas Claras en el programa Contala como quieras, en La 99.3.

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