lunes, julio 22, 2024
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Garuhapé, otra víctima del extractivismo sin freno

Extracción indiscriminada de tierra y madera que significa la destrucción de la selva y el suelo de los márgenes del arroyo Garuhapé ponen de manifiesto que, aunque cuenta en su administración con un Ministerio de Ecología, un Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio) y una Secretaría de Cambio Climático con rango ministerial, el gobierno de Misiones ofrece una ausencia sistemática de respuesta ante la destrucción ambiental.

«Destruyen el monte nativo y se lo llevan como materia prima para la industria del cerámico«, le dijo Diego Ciarmiello, guardaparque e integrante del Frente Ciudadano Ambiental Kaapuera, a Contala como quieras al describir la situación en ese curso de agua del departamento General San Martín.

La producción de cerámicos necesita «una arena particular, que se encuentra en el borde del arroyo, y una tierra parecida al barro ñaú», explicó. Con la extracción ilimitada que se está haciendo particularmente en estos últimos meses se han formado piletones al borde del arroyo «que luego se secan y ocasionan la muerte de cientos de peces varados allí», contó.

El aumento de la demanda de materiales para la construcción común a toda la provincia encuentra en Garuhapé un importante número de fabricantes de ladrillos y cerámicas. Ciarmiello no es ajeno a que esa industria es una importante generadora de empleo, pero «nada de esto tiene que ir en desmedro del medio ambiente. Hay muchas industrias que deben reconvertir la forma en que realizan su actividad, porque hay prácticas destructivas que deben quedar en el pasado… En este caso la destrucción es absoluta«, enfatizó.

Diego Ciarmiello en La 99.3

Hace dos meses un vecino lo alertó sobre la situación, y aunque al principio parecía tratarse de un hecho aislado «al pasar las semanas nos dimos cuenta de que la magnitud era otra, y esto tiene que ver con una práctica de la industria en complicidad con el Estado. Estamos investigando y vamos a desenmascarar lo que está pasando en Garuhapé, porque estamos viendo que esto se está realizando de manera sistemática hace meses, incluso años», afirmó.

«Es importante que cada vecino en cada punto de la provincia esté atento a los avasallamientos de las leyes ambientales, porque estos hechos se repiten a lo ancho y a lo largo de la provincia y más que nunca tenemos que defender la selva, el monte, el agua y el futuro», añadió Ciarmiello, y reclamó: «El monte se va cada día un poquito más, a pesar de la parafernalia del gobierno, que indica lo contrario con las supuestas políticas ambientales, que no son otra cosa que la falta de políticas».

«Hay responsabilidad del Ministerio de Ecología como autoridad de aplicación de leyes ambientales; hay responsabilidad del Ministerio de Industria, por la aplicación de leyes que regulan la actividad industrial minera, y hay responsabilidad del municipio, que parece ciego, sordo y mudo, porque no puede ser que vea tamaña destrucción de la selva y del arroyo Garuhapé y no actúe», aseveró el ambientalista.

Y acerca de la multiplicidad de organismos relacionados con el cuidado ambiental, tuvo un párrafo para la reciente creación de la Secretaría con rango ministerial de Cambio Climático: «En lugar de fortalecer el Ministerio de Ecología seguimos el camino de la precarización absoluta. En plena etapa de incendios en el país se crea el Ministerio de Cambio Climático con un relato viejo; venimos escuchando hace años sobre los bonos verdes, que sabemos que nunca tuvieron éxito, y ahora aparecen como la panacea.»

En cuanto a su titular, el ministro Patricio Lombardi, Ciarmiello sumó su preocupación a la de otros ambientalistas, ya que se trata de alguien «vinculado a fondos provenientes del Norte.» Y comentó al respecto: «En Paraguay, por ejemplo, los fondos están vinculados al gobierno de EE.UU; la USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) está presente hace 50 años, y eso significa ese toma y daca de poder estar presente en el territorio a través de organismos supuestamente de gestión de los bienes naturales a cambio de algún recurso.»

Instó a «no buscar este tipo de intervenciones, donde se pretende vender hectáreas de selva quién sabe a cambio de qué. Países en donde han logrado fuertes fondos del extranjero ha sido a cambio de la pérdida de soberanía», advirtió.

Vecinos y organizaciones sociales reclaman la intervención del intendente Gerardo Schmit. Ciarmiello se detiene en ese punto y aclara: «Los bienes naturales no sólo contribuyen a la calidad de vida sino también a generar posibilidad de desarrollo», y la conservación del arroyo y su selva de galería es un enorme potencial «para el turismo y para todo el municipio para hacer frente al impacto de la pandemia».

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