En Curitiba

Sereno, Lula llegó a su lugar de detención

Con la mirada serena, Luiz Inacio Lula Da Silva, el líder más popular de Latinoamérica con la más alta intención de votos a la presidencia de Brasil, llegó la noche del saábado a Curitiba, estado de Paraná, donde permanecerá detenido después de haber sido condenado a 12 años y un mes de prisión por un delito que nunca se pudo probar y por el que el juez Sergio Moro lo sentenció a la cárcel «por íntima convicción».

Mientras en la sede del Sindicato de los Metalúrgicos Lula era alzado en andas por miles de ciudadanos minutos después de dar un discurso histórico tras la misa que pidió que se realizará en memoria de su esposa Marisa Leticia, quien este sábado cumpliría 68 años y que falleció hace un año, y después de horas de no poder salir de edificio para presentarse a la justicia porque sus seguidores se lo impedían, en los barrios más acomodados de San Pablo, como en Curitiba, algunas decenas vivaban su detención y hasta celebraban con cohetería.

En una avioneta, el expresidente brasileño fue trasladado a Curitiba para cumplir con la detención impuesta por la justicia. Es la segunda vez que Lula es encarcelado por su militancia y liderazgo sindical en 1980 y político ahora.

El motivo por el cual Lula quedará detenido es por una condena dictada por el juez Sergio Moro, quien sostiene que Lula recibió de la constructora OAS un departamento que no tiene título de propiedad a su nombre y en el que jamás estuvo. «Moro mintió al decir que esa apartamento era mío», enfatizó el expresidente en su discurso de este sábado.

«Hace mucho tiempo que soñé que era posible gobernar este país incluyendo a millones de personas pobres en la economía, en las universidades, creando millones de empleos», prosiguió antes de ser llevado en andas.

 

 

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