Raúl Gorriti, uno de los despedidos de Agricultura Familiar

Otro golpe al pequeño productor

“En Andresito se está promoviendo la utilización de 3.000 hectáreas para producción de maíz y soja transgénica, con uso de glifosato y todo el paquete tecnológico cuestionado a nivel mundial”, y paralelamente el Ministerio de Agroindustria de la Nación despide a cientos de trabajadores del área de Agricultura Familiar: “Apelamos a la sociedad para poner en discusión el modelo productivo que está en juego.”

Los encomillados corresponden a Raúl Gorriti, ingeniero agrónomo con treinta años de trabajo recientemente despedido por el ministerio que conduce Luis Miguel Etchevehere como parte de una serie de medidas que más de treinta organizaciones sociales, de derechos humanos, ambientalistas, indígenas, de agricultores y universitarias reunidas en la Coordinadora de Movimientos Populares para la Integración definieron como “un vaciamiento de las políticas públicas destinadas a la agricultura familiar campesina e indígena”.

En diálogo con “Contala como quieras”, Gorriti contó su experiencia personal, con más de veinte años de trabajo en Misiones, y analizó las razones por las que en los dos últimos años fueron despedidos más de 300 trabajadores de Agricultura Familiar, en su mayoría de las delegaciones provinciales.

“Que Misiones siga siendo una provincia de base agraria, con miles de agricultores, con miles de chacras que producen para los mercados locales”, reclamó Gorriti, y mencionó algunas de las iniciativas que se hicieron realidad por el trabajo en “asistencia técnica, capacitación y formulación de proyectos para actividades de grupos de productores en el departamento de Eldorado, aunque también en Puerto Piray, aunque corresponde al departamento Montecarlo”.

Entre ellas recordó que el año pasado, después de muchos años de insistencia ante la Legislatura y el Gobierno provinciales, se logró la entrega de 166 hectáreas expropiadas a Arauco a productores locales: “Donde antes había pinos, este año ya cosecharon miles de kilos de maíz, de zapallo, de verduras, que se destinaron tanto para consumo familiar como para la venta en los mercados locales”, señaló.

También mencionó el trabajo de Agricultura Familiar con productores locales de caña de azúcar, “que terminó con la construcción de una planta industrial en la hoy que se elabora, además de miel de caña y rapadura, azúcar rubia que se consume en Posadas, en Buenos Aires, en Rosario, en Córdoba, en Mendoza” y muchas otras zonas del país.

Delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) e histórico referente del trabajo con las poblaciones campesinas e indígenas más vulnerables de la provincia, Gorriti participó de procesos como la creación de las ferias francas, ferias de semillas o la constitución de los Productores Independientes de Piray.

“Nuestro trabajo apunta a la producción agroecológica de alimentos sin venenos, respetando el ambiente, la salud de los agricultores y de los consumidores. De esa manera se fomenta más producción a mejores precios, y al mismo tiempo se apoya el arraigo rural”, resumió.

“El año pasado se nos había anunciado que el ministerio haría una evaluación de desempeño, algo con lo que estábamos totalmente de acuerdo, porque incluso esa es una práctica que se usa para posibles ascensos… Pero nunca fuimos evaluados, ni sumariados, ni observados formalmente, y ahora nos encontramos frente a estos despidos arbitrarios”, lamentó. En el archivo de audio que acompaña esta nota, la entrevista completa con Raúl Gorriti.

 

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