La docencia «rebelde» suma adhesiones

“Se presentan como noticia los cortes, y para nosotros la noticia es la unidad de los trabajadores”, sostuvo Leandro Sánchez al explicar las motivaciones de las asambleas callejeras y bloqueos en rutas realizados por docentes misioneros, que esta última semana subieron tanto en número como en intensidad y adhesión en toda la provincia.

Aludía al apoyo que el martes había recibido el corte de ruta que la Mesa Provincial de Lucha Docente dispuso en Oberá, en el que empleados judiciales de dos sindicatos “que tienen diferencias entre sí se juntaron al terminar sus jornadas de trabajo para acompañarnos”, le dijo a Contala como quieras Sánchez, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación de Misiones (UTEM).

Con el reclamo por el retraso salarial como estandarte más visible, pero con un conjunto de reivindicaciones que implican soluciones elementales ya no sólo para los maestros y profesores sino para todo el sistema escolar, los sindicatos docentes “rebeldes” reunidos en la Mesa Provincial de Trabajadores de la Educación en Lucha intensificaron las medidas de fuerza y retomaron fuertemente los reclamos callejeros ante la falta de respuestas y el cierre de las negociaciones que el Gobierno misionero había abierto en marzo.

 “No quisiera estar en esta situación de hacerle esperar a la gente ahí”, dijo, pero a la par destacó que a pesar de las molestias que acarrean los cortes para quienes están transitando por esas rutas “la gente espera dos horas, y cuando pasa te saluda. Es emocionante escuchar las bocinas que tocan los camioneros. Es difícil explicar esto para el que no está ahí”, comentó, alentado por esos gestos de acompañamiento, a los que se suman “padres, vecinos y alumnos” que se acercan a los lugares de concentración y hasta se suman a la preparación de la comida compartida.

Además del reclamo por el retraso salarial, los docentes reclaman tanto por las deficiencias de conectividad digital, lo que dificulta al extremo la tarea de brindar enseñanza por vía virtual, como por la falta de capacitación y apoyo por parte de las autoridades educativas.  

Leandro Sánchez en La 99.3, el 2 de septiembre de 2020

El Consejo General de Educación nos dejó abandonados en nuestra tarea pedagógica”, afirmó Sánchez. “Nos cayó por la cabeza una tarea para la cual no estamos preparados  Nosotros estamos preparados para una tarea en colectivo, con los alumnos, que se alimenta de un ida y vuelta: cuando el alumno no entiende nosotros hacemos el esfuerzo de tratar de que lo comprenda y nos nutrimos de lo que nos aportan los compañeros. Ahora todo eso es por teléfono”, ilustró.

La eventual vuelta a las clases presenciales surge entre las principales preocupaciones, “porque no vemos los materiales que vamos a necesitar en el aula, los barbijos, el alcohol… Ni tampoco la designación de porteros”, señaló.

Muchas escuelas tienen letrinas, tienen serias deficiencias con el agua… Me acuerdo del anuncio del ex gobernador (Maurice) Closs: iba a haber una EPET (escuela de Educación Técnica) en cada pueblo y eso nos parecía muy bueno, pero no se construyeron los edificios y muchas se metieron en galpones. Imagínese la calidad educativa de una EPET en un galpón, sin taller”, comentó.

“Hay cientos de escuelas que no tienen porteros. Una escuela que tiene un portero y tiene tres turnos tiene el 33 por ciento de portero. La realidad es que limpian los docentes, alguna madre, los alumnos… Ésa es la realidad, y hoy el portero se transformó en un actor central” del sistema educativo.

“Los materiales (de limpieza e higiene) los vamos a tener que terminar comprando nosotros o vamos a tener que hacer una rifa… Este año, sin clases presenciales, no funcionaron los quioscos de las escuelas, y entonces no hay plata para comprar elementos de limpieza, porque esa plata sale de las cooperadoras, de los padres, de los quioscos. La única plata que llega a la escuela es la del comedor, y la que no tiene comedor no recibe un peso”, aseguró.

“Escuchamos al ministro (de Educación provincial, Miguel Sedoff), que es un buen negociante y se ocupa de vender esa plataforma que él hizo y le cobró al Gobierno y se ocupa de que sus familiares la mantengan: dijo que esos materiales van a estar. Nosotros no hemos visto cuándo, cuánto, dónde ni cómo se compró”, advirtió.

E insistió en la insuficiencia de la plataforma Guacurarí, que el Gobierno presenta como principal soporte para el sostenimiento del sistema educativo con clases virtuales: “Una plataforma es una biblioteca virtual, y eso no te asegura que el alumno tenga mejor resultado. Además, sin conectividad en tantos lugares de la provincia, ¿de qué me sirve?”, se preguntó.

Un salario básico de 12.800 pesos sigue en pie como reclamo remunerativo , “pero a principios de año era una cosa y ahora todo se ha complicado… Tuvimos dos reuniones, una presencial y otra virtual, en marzo y abril, pero no hubo ninguna respuesta y el diálogo lo cortaron ellos definitivamente”, dijo en referencia a los responsables de garantizar el funcionamiento del sistema escolar.

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