Comenzó el juicio. A Cristina la acompañaron las Madres

Como cada vez que fue por la Justicia, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se presentó este martes a la primera audiencia pública del juicio oral sobre obras viales en Santa Cruz. La acompañaron las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Las cámaras registraron el simbólico abrazo con Hebe de Bonafini, pero también se las vió a Tati Almayda y Estela de Carlotto, entre otras.

El inicio del juicio a Fernández de Kirchner y a ex funcionarios empezó a pesar de que no se realizaron las auditorías requeridas para precisar la relación entre pagos y obras realizadas o no. El modus operandi de manejar tiempos judiciales en función de tiempos políticos apareció en plenitud.

Como detalla el periodista Raúl Kollman en Página 12, Javier Iguacel, al frente de Vialidad Nacional, arrancó en abril de 2016 con la causa que llegó a juicio este martes. El objetivo era político desde el primer momento: en aquel entonces, cargar las culpas a «la pesada herencia», justificar los desastres económicos perpetrados por el macrismo. Luego insistieron con la noción: «se robaron un PBI», igualmente para explicar la hecatombe producida a trabajadores y jubilados. Hoy en día, el juicio hecho a las apuradas es una necesidad electoral desesperada.

Como siempre les importó sólo el objetivo político, no las pruebas, pasaron tres años sin hacer una pericia elemental: ver en concreto si las obras se hicieron o no, si se cobró más de lo debido, si se cobró algo no hecho, si las demoras  –que existen en todas las obras del país– tuvieron fundamento. No pidieron la pericia los fiscales, no la ordenó el juez, ni la Cámara Federal ni la Casación. Cuando la Corte Suprema amagó con postergar el juicio para ordenar la pericia, ardió Troya.

Tal como podía suponerse por el circo mediático-político-judicial montado a su alrededor, el primer día del juicio oral a Cristina Kirchner por presuntas irregularidades en la obra pública fue un bochorno más o menos anunciado, se afirma en Infonews.

En la primera audiencia del juicio por la causa denominada Vialidad se realizó la lectura de los cargos. Pero el dato de color (oscuro) fue que los jueces negaron a los 13 acusados expresar argumentos sobre la nulidad del proceso y el juicio pasó a cuarto intermedio hasta el 27.

El abogado Maximiliano Rusconi (letrado de Julio de Vido)  defendió el derecho que les asistía en el comienzo del juicio de pedir la palabra para plantear la nulidad. «Es un espanto lo que està pasando», dijo y apuntó que se realizarán presentaciones.

«Franco Macri fue un delincuente», dijo a la salida, tras tres horas de la audiencia, el extitular de la AFI, Oscar Parrilli y actual titular del Instituto Patria.

En la sala se encontraban acompañando a Cristina la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto y la presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Taty Almeida, entre muchas otras personas. Cristina siguió la lectura de la acusación sin prestar mayor atención, entre comentarios con su abogado, Carlos Beraldi y miradas a su teléfono celular.

Se juzga a trece acusados: Cristina Kirchner, Julio Miguel De Vido, José Francisco López, Nelson Guillermo Periotti, Carlos Santiago Kirchner, Lázaro Antonio Báez, Raúl Osvaldo Daruich, Mauricio Collareda, Héctor René Jesús Garro, Juan Carlos Villafañe, Raúl Gilberto Pavesi, José Raúl Santibañez y Abel Claudio Fatala.

En la sala AMIA del subsuelo de los Tribunales de Comodoro Py 2002 se escuchó el presidente del Tribunal: «Estén atentos a todo lo que van a oír y a lo que ocurra en este debate», expresó Gorini al dirigirse a los acusados luego de leer uno por uno sus nombres y ubicarlos con la mirada.

Gorini se ubicó junto a sus colegas de Tribunal, Andrés Basso y Rodrigo Giménez Uriburu, mientras que la cuarta jueza suplente, Adriana Pallioti, no se presentó a la primera audiencia porque debía concurrir a otro debate oral.

Gorini anunció el inicio de la lectura del requerimiento de elevación a juicio de los fiscales que investigaron el caso, Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, y casi de inmediato fue interrumpido por el abogado del detenido ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, Maximiliano Rusconi.

En lo que fue el primer fuerte cruce apenas iniciado el debate, Gorini se negó a darle la palabra para efectuar un planteo previo sobre la nulidad del juicio, y el letrado respondió aludiendo a la «gravedad» del caso.

El juez tuvo que pedir silencio en la sala y de inmediato comenzó la lectura de la acusación fiscal, que demandará varias jornadas.

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