La enseñanza virtual descuida sus conectores

“Nos presentan una plataforma. Está muy bien. Como dice el presidente de la Legislatura: capaz que es la mejor en Sudamérica. Pero eso no hace que el contenido le llegue al alumno. Eso pasa porque hay una persona que se está esforzando muchísimo para que eso pase.” El textual de Leandro Sánchez habla del entorno virtual Guacurarí y de la imprescindible intervención del docente para que su utilización logre los resultados buscados: facilitar los aprendizajes.

Secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación de Misiones (UTEM), Sánchez se lo dijo a Contala como quieras en una entrevista que repasó las razones por las que su agrupación sindical, integrada a la Mesa Provincial de Lucha Docente, volvió a poner en las calles las reivindicaciones de los educadores misioneros.

La mención a la plataforma Guacurarí expone un debate que tampoco en Misiones encuentra escenario, ni siquiera en tiempos de clases suspendidas por una pandemia que también en el terreno educativo dice que la normalidad tendrá un nuevo formato en el que la enseñanza virtual ocupará un espacio hasta ahora poco explorado. Y que en la provincia aparece rodeado de acechanzas.

“Todos ansiamos volver a una normalidad, pero esa normalidad ya no existe más: se ha hecho pedazos y vamos a una situación nueva. Necesitamos una mesa de diálogo para hablar de estas cuestiones”, le dijo Sánchez al programa de La 99.3.

“Esto de la virtualidad vino para quedarse”, admitió, y señaló que ésa es la principal razón para que las autoridades educativas retomen el diálogo que se había iniciado en marzo, tras las fuertes protestas en calles y rutas convocadas por la Mesa Provincial, y que durante la suspensión de las clases presenciales por la cuarentena sólo tuvo una reunión virtual y después cayó en el silencio.  

“Lo que ha sostenido el vínculo con la escuela es la voluntad del docente. Lo único de lo que nos habla este gobierno provincial es de una plataforma, y eso es como tener un libro: en la plataforma están los contenidos, pero tener un libro no hace la mejor escuela”, protestó Sánchez.

Y puso el ejemplo de un hipotético medio de comunicación: “Usted puede tener el mejor sitio de Internet, con la mejor herramienta, la mejor foto, la persona que describa mejor la situación, pero adonde no hay conectividad no le va a llegar a la gente.”

“Ahí viene la creatividad de los compañeros, que ponen su plata, su celular, pagan su línea, sacan una foto a la hojita que escriben y le mandan a su alumno la tarea; que el alumno por ahí no la entiende, ni el papá, y no le puede explicar. Entonces el docente manda un audio, un video… Y ahí está, tratando de convencer al alumno de que haga esa tarea por medios que sólo su creatividad le indicó”, comentó.

En la provincia, “con estos problemas de conectividad, usted puede mandar un mensaje a las ocho de la mañana, pero no sabe a qué hora va a llegar. Hay docentes que nos cuentan que a las dos de la mañana reciben la respuesta del alumno”, contó.

“Cuando volvamos a las aulas, ¿cómo va a hacer ese docente que gana 23.000 pesos y los cobra en tres veces para pagar el combustible o el boleto para ir a la escuela, para seguir pagando Internet y la conectividad para seguir con esta tarea? También necesitamos discutir las condiciones de trabajo, porque este teletrabajo, que es lo que está haciendo el docente desde la casa, lo va a tener que seguir haciendo. Nosotros queremos ponerle un límite: que se pongan horarios. Para eso necesitamos una mesa de diálogo”, agregó.

“A compañeros docentes de secundaria les han pedido que vayan elaborando un protocolo para la eventual vuelta a clases. Tenemos aulas que están sucias, llenas de bancos que no sirven… Tenemos que desocupar esas aulas: ¿quién va a hacer esa tarea? ¿El portero? Nosotros tenemos que ayudar, tenemos que conversar para que se pueda hacer eso, para que los niños puedan volver a la escuela con los cuidados necesarios para ellos, para nosotros y para toda la comunidad”, planteó.

Y también con relación a la futura vuelta a las clases presenciales se preguntó: “¿Cómo vamos a mantener la distancia social en un aula con treinta alumnos? ¿Achicamos el grupo a quince? ¿Mandamos al otro grupo al aula de al lado? ¿Quién los va a atender? ¿Van a venir todos los días? ¿Yo voy a atender a la mitad el lunes y a la otra mitad el martes? ¿Cómo lo haríamos? Necesitamos hablar de eso, y lo digo porque está la predisposición del docente”, destacó.

Leandro Sánchez en La 99.3, el 29 de mayo de 2020

La charla con Sánchez repasó varios otros puntos que hablan de la enorme distancia entre las supuestas ventajas de los dispositivos informáticos en la provincia y la realidad del sistema educativo misionero. Además de la cuestión salarial docente, siempre postergada, la situación de las cocineras, cuyo trabajo no ha cesado por la cuarentena: “En algunas escuelas se mantienen abiertos los comedores, en otras se reparten alimentos, y al frente de esa situación están las cocineras. El año pasado cobraron diez mil pesos por mes y en este momento no, porque los contratos se hicieron hasta diciembre y muchas están sin cobrar desde entonces. Ellas cumplen una tarea fundamental, más en este momento, en el que va creciendo el hambre por los problemas que trajo la pandemia”, comentó.

“Necesitamos un aumento para el presupuesto de comedor”, reclamó también, y explicó que como no estaba permitido comprar elementos de limpieza con el dinero destinado a la comida, “lo que hacen muchos directores es simular que el precio de la carne sea un poquito más, y ese dinero lo utilizan para comprar trapos de piso, detergente, lavandina… En algunos lugares hay cooperadoras que ayudan con eso, pero hay otros donde no se puede, donde la comunidad es demasiado pobre. Es una hipocresía generalizada, porque todos sabemos que eso se hace”, reveló.

E insistió en el reclamo para ser convocados a resolver  tantos temas pendientes. pero por parte del Gobierno provincial no se ha brindado oportunidad “ni de discutir el salario, ni de pagarles a las cocineras, y mucho menos de darnos una mano en esta cuestión de la virtualidad”, lamentó. “Nosotros queremos hablar de esos temas, pero no estamos encontrando el diálogo. Por eso salimos, y el jueves (de esta semana) nos vamos a reunir otra vez”, adelantó.

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