Brasil

Intervención militar en Río

El Senado de Brasil aprobó por la medianoche (local) el decreto firmado el viernes por el presidente Michel Temer, que le da a las Fuerzas Armadas el control de la seguridad pública en el estado de Río de Janeiro a raíz de la escalada de violencia en la región.

La sesión en la que se discutió la medida firmada por el Ejecutivo comenzó a las 20:30 horas (23:30 GMT) y, después de los discursos de varios parlamentarios, se votó minutos antes de las 00:00. Hubo 55 votos a favor, 13 en contra y una abstención.

Hoy mismo, por la madrugada, el decreto ya había sido validado en la Cámara de Diputados, en una sesión que había comenzado el lunes por la noche. Con la ratificación en la Cámara Alta, la medida, que de todas formas era de aplicación inmediata, queda definitivamente aprobada.

El decreto firmado por Temer es el primero en su tipo desde que se promulgó en Brasil la Constitución de 1988. La medida se propone, según refiere el texto, “poner término al grave comprometimiento del órden público en el estado de Río de Janeiro”.

El general Walter Souza Braga Netto, máximo líder del Comando Militar del Este, es el interventor designado para conducir la intervención en Río y liderar las policías locales, así como el Cuerpo de Bomberos y el Sistema Penitenciario estadual.

Todavía existen, de todas formas, muchas dudas sobre la forma en que la intervención federal será implementada. Entre ayer y hoy, circularon diferentes versiones en la prensa local respecto a un posible pedido del Ejecutivo a la Justicia para que posibilite la expedición de mandatos colectivos de búsqueda.

Hasta ahora, esos mandatos sólo pueden ser expedidos para una vivienda específica, pero, de confirmarse la versión, podrían ser utilizados para una cuadra o una manzana enteras.

La falta de precisiones sobre la medida incluso llevó al ministro de Defensa, Raúl Jungmann, a aclarar que no habra “carta blanca” para los militares en la región.

Según informa el diario “O Globo”, sin embargo, en una reunión que mantuvo el lunes con Temer, Eduardo Vilas Boas, comandante del Ejército, le habría pedido al presidente “garantías” para los militares durante el tiempo que dure la acción, es decir hasta el 31 de diciembre de este año.

“Necesitamos tener garantías para no enfrentar, en 30 años, una nueva Comisión de la Verdad, por lo que vamos a enfrentar en Río”, habría pedido el militar, según relataron testigos al periódico.

La Comisión de la Verdad actuó en Brasil entre 2012 y 2014 e investigó las violaciones a derechos humanos ocurridas en el país entre 1946 y 1988, principalmente en períodos en que el país era gobernado por una dictadura militar.

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