ARA San Juan

Familiares con teléfonos pinchados

(IP) Valeria Carreras, abogada de un grupo de familiares de los tripulantes desaparecidos del ARA San Juan, reveló que el teléfono celular de la esposa de un marino fue intervenido. La letrada se basa en un informe que realizó el Laboratorio de Seguridad en las Comunicaciones de la Universidad Tecnólogica Nacional (UTN).

Según el trabajo, “la línea se encontraba interceptada por una computadora que reaccionó atacando a nuestros equipos con contramedidas típicas de los Interceptios Management Systems”.

En conversación con Ámbito Financiero, Carreras aseguró que  “se aguardan pericias en una docena de aparatos y líneas que han venido sufriendo sospechosas alteraciones en sus configuraciones”. Esta noticia toma luz en el marco de la aparición de documentos de inteligencia que describen que el submarino, cuyo paradero es desconocido desde noviembre de 2017, realizó tareas de espionaje sobre buques del Reino Unido en la zona de Malvinas por orden de la Armada Argentina.

Incluso, el Comando de Fuerzas de Submarinos le brindó con precisión al ARA San Juan, tres días antes de desaparecer, la ubicación de embarcaciones “de interés” que patrullaban la “zona Malvinas”.  A su vez, no deja de llamar la atención los distintos pases de personal involucrado al buque que han existido en los últimos meses.

Daniel Ernesto Iribarren, quien fue jefe del Centro Integración de Inteligencia Táctica Atlántico (superior directo del suboficial Enrique Castillo, hombre de la inteligencia naval que se encontraba en el ARA San Juan al momento de su desaparición), a fines del año pasado se retiró y hoy dirige una escuela de suboficiales. Javier Alberto Giungi, que fue también como agente de Inteligencia embarcado en ARA San Juan en el viaje de julio de 2017, hoy reporta tareas en Chipre. Al igual que otro suboficial de apellido Boggia (también de Inteligencia de Mar del Plata), que hoy reviste funciones en el país europeo.

Para Carreras, “la hipótesis que manejamos es que están alejando a los que podrían aportar datos sobre aquellos viajes y el estado de la nave desaparecida para dilatar la conclusión inexorable de que no estaba en condiciones de sumergirse”.

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