La educación, ausente en las cárceles misioneras

Condenados a no aprender

“Misiones está lejos de alcanzar siquiera una cobertura mínima” de la educación obligatoria que la ley establece para las personas encarceladas, una herramienta esencial para la pretendida reinserción social de quienes han cumplido una condena por algún delito, denunció la diputada provincial Anita Minder.

“La Unidad 8 de Cerro Azul ni siquiera tiene escuela primaria”, señaló la dirigente radical, integrante del interbloque Cambiemos en la Legislatura provincial, entrevistada por el programa “Contala como quieras”.

El dato muestra un síntoma alarmante, no sólo por tratarse “de un derecho humano fundamental” sino porque, incluso estadísticamente comprobado, entre la población carcelaria existe un altísimo porcentaje de personas que ni siquiera han accedido al sistema educativo, enfatizó Minder.

“Datos oficiales del Gobierno provincial brindados hace dos años, cuando se inauguró la escuela secundaria de la Unidad 3 de Eldorado (la única de nivel medio entre las ocho cárceles de Misiones), hablan de un analfabetismo muy alto, de hasta 25 por ciento” de la población carcelaria, recordó la diputada en la charla que mantuvo con el programa radial de La 99.3.

La legisladora presentó un proyecto de Comunicación para que el Consejo General de Educación informe por qué “no se han implementado escuelas en Contexto de Privación de Libertad en la mayoría de las unidades penitenciarias de la provincia”, y allí recordó que se trata de “un derecho que no admite limitación ni discriminación alguna vinculada a la situación de privación de libertad, en tanto la educación es una política de Estado y un derecho fundamental de todas las personas, que ayuda a reducir la vulnerabilidad y mejora el desarrollo personal, emocional y social de las personas.”

“Misiones no cuenta con un sistema de alfabetización ni de educación formal” extendido a todas sus unidades carcelarias, y eso no sólo falta a lo establecido por la Ley de Educación Nacional (N° 26.206) sino que significa “una enorme deuda social”, sostuvo la diputada durante la entrevista radial.

“La educación es una herramienta esencial para la reinserción: el recluso sale en libertad y tiene otros instrumentos… Considerando que muchos reclusos salen en libertad y vuelven a delinquir, en muchos casos por carecer de formación y posibilidades de conseguir un trabajo, además de las muchas situaciones de abandono familiar a las que se enfrentan, para esas personas el acceso al estudio es clave”, señaló Minder.

“Funcionan sistemas con el método de educación a distancia”, dijo, y también apuntó que en las cárceles misioneras se desarrollan talleres de capacitación laboral. “Pero no es lo mismo que generar un espacio de una escuela funcionando en una unidad carcelaria, que implica una rutina, una asistencia obligatoria, un trabajo sistemático con los internos”, destacó.

También recordó que “a pesar de que hay convenios interinstitucionales, que se ha realizado capacitación específica para la modalidad, hasta el día de hoy la propuesta educativa es muy baja” en las cárceles provinciales. Y señaló al respecto que la implementación de la modalidad “ha mostrado ya en la Argentina muy buenos resultados, incluso en formación superior”.

  En el archivo de audio que acompaña esta nota, la entrevista con la diputada Minder en su tramo relativo a este tema.

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