La prensa opositora pide más

Reiteración de la apuesta a favor de la ruptura en el Frente de Todos. Las decisiones judiciales que determinaron los desalojos en Guernica y Entre Ríos entonaron todavía más a los medios opositores al Gobierno, al que vuelven a reclamarle cambios en el gabinete. Algunas notas sostienen que Cristina Kirchner “rompió” con Alberto Fernández, pero otras le reclaman al Presidente que rompa él con su Vice y adopte políticas que desconozcan el mandato popular de hace un año.
Hugo Muleiro

(Hugo Muleiro) El relato unánime en artículos de Clarín, La Nación e Infobae se dirige a repetir, otra vez, la expectativa ya anunciada en mayo de 2019, cuando Cristina Kirchner postuló a Alberto Fernández como precandidato del Frente de Todos, la alianza electoral que el poder económico y financiero mundial, con sus aliados locales, esperan ver destrozada para el próximo turno en las urnas.

Hugo Muleiro en La 99.3 el 2 de noviembre de 2020

Lanzados a ese objetivo, las y los columnistas de estos medios prescinden por completo de los hechos: será que Cristina Kirchner se “despidió” del Presidente para que sea único responsable de un “fracaso”, como imagina por ejemplo Suppo en La Nación, o será que es Fernández quien se aparta y funda otra gestión, como dice Van der Kooy en Clarín, quien promociona a Martín Redrado para manejar la economía.

El dispositivo opositor necesitó unos días para que este redactor esbozara el plan de acción, después de que el martes tecleó una nota interminable en la que se dedicó a discutir cada afirmación de la carta de Cristina Kirchner, como si estuviera a cargo del trabajo de Macri, Bullrich, Carrió o el mismísimo Claver-Carone, el diplomático estadounidense extremista, encargado de las embestidas contra la Argentina en tapas sucesivas de Clarín y La Nación.

Qué cosa rara: “Ella” se apartó del Gobierno pero el Gobierno “se kirchneriza”, escribió el miércoles Abascal en Clarín, y por eso Massa va tomando distancia, dice, aunque pone en duda que sus disidencias sean suficientes.

Antes de los desalojos del jueves, Morales Solá publicó mil advertencias de caos si la justicia no forzaba las acciones favorables a los propietarios de la tierra. A la vez, estos medios se escandalizaron con las soluciones negociadas que pretendía lograr el gobernador Kicillof, porque su deseo político era que corriera un poco de sangre.

La secuencias sobre estos conflictos suma marcas vergonzosas para el periodismo argentino: Di Marco en La Nación se burla de la pomposa promesa de Dolores Etchevehere de que solo la sacarían muerta de la propiedad en disputa, a un pasito de lamentar que así no hubiera sucedido. Las crónicas posteriores, como continuidad de los audios telefónicos que hablaban de los “negros” del conurbano que había que liquidar, mencionan a los “forajidos” que estuvieron en el predio de Entre Ríos. Su propuesta de un modelo agroecológico es pulverizado a “plantines de perejil”.

Clarín expresa en una crónica su repulsión porque las personas que estaban en la propiedad usaban colchones y sábanas. Esto salpimentado con una foto del prolijo y blanco esclavista Etchevehere, acariciando un perro.

Para el desalojo de Guernica, Clarín hizo su fanfarria republicana con una foto de una tienda incendiada, rodeada de tranquilos agentes de la Bonaerense, lo que da lugar a pensar que ellos observan complacidos su obra: el diario censuró alevosamente la versión oficial según la cual esos incendios fueron causados por grupos forzados a salir de la tierra en disputa.

Por supuesto, ningún virtuoso del “periodismo independiente” se preguntó si acaso salió del juzgado de Castagno el gesto de gentileza para que Patricia Bullrich supiera con suficiente anticipación el contenido del fallo, como para viajar a Entre Ríos, llegar a tiempo y sacarse fotos sonriente con los cabecillas de la facción de la familia Etchevehere que, en su ostensible exhibición de poder, no se privó de mostrar que le da órdenes a la policía.

Infobae hizo el viernes, en una serie de títulos, la síntesis perfecta de lo que los medios opositores expresan sobre estos temas: “Civilización, no barbarie”; “Hacia el camino de la legalidad”; “Un día feliz para la Argentina”; “Finalmente se impuso el sentido común”.

Y en eso reapareció Carrió: sus ocurrencias ahora aparentemente conciliadoras, como la de apoyar a Rafecas para procurador general, obtuvieron espacios destacados. La reunión en su casita de barrio privado con el usurpador de Costa Salguero, Larreta, y con Vidal, consiguió el mismo relato, la misma interpretación, la misma foto en Clarín y La Nación. Esta unanimidad es para anotar, porque hasta ahora había oscilaciones editoriales respecto de cada gesto o novedad que, dentro de la derecha, le restara protagonismo a Macri. Ese cuidado no se observó esta vez.

Y así, Morales Solá quedó solo en su amorosa lealtad al Gran Turista: en su interpretación, la convocatoria al diálogo de Cristina Kirchner fue respondida por Macri y por nadie más.

La presión sobre el Presidente fue redoblada por Infobae el domingo, que sin fuente identificable preanuncia la cancelación del demorado proyecto de ley para obtener una contribución de los multimillonarios, por única vez, ante la crisis causada por el coronavirus.

El éxtasis por los desalojos comprendió una interminable ofensiva mediática contra Juan Grabois, presentado casi como único responsable de los conflictos en el país por el no acceso a la vivienda digna ni a la tierra de millones de personas. La Nación aportó dos extremos: hizo hablar a Altamira para que se sumara al plan de ataque al dirigente social y, el domingo, publicó todas las fichas de los funcionarios y legisladores que supuestamente le responden. Una nota puntillosa, que le rinde homenaje a los métodos de Joseph McCarthy.

¿Puede haber algo más nauseabundo? Feinmann el malo, objeto frecuente de mención en los sitios de Clarín, La Nación e Infobae, para dar a conocer su postura política, dijo sobre los muertos por el coronavirus: “Ahora sí son 30 mil”. Una síntesis bien representativa del “periodismo independiente” argentino.

Semana a semana, los lunes a las 8, el periodista y escritor Hugo Muleiro repasa con detenimiento las columnas de opinión y análisis de los principales medios gráficos de mayor alcance nacional en tanto hegemónicos. Sus columnas se publican en Comunicadores de la Argentina (OPERETAS. www.comunanet.com.ar)

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