Del 9 al 14/5

FMI y Macri son buenos, lo malo es la Argentina

Morales Solá, Kirchsbaum, Olivera, Van der Kooy, Lanata, Laborda, González, Roa: el batallón de columnistas de Clarín y La Nación llega al domingo 13 de mayo en fila compacta, para con sus diversos tonos de voz entonar estribillos que dicen: Macri se vio “obligado” a llamar al FMI. El FMI no es malo. Lo malo es la Argentina.

Argentina gasta más de lo que produce. Los argentinos trabajan poco. Desde 1983 los políticos no buscaron ninguna solución de fondo. El Estado es inviable. Vulnerabilidad estructural barrida debajo de la alfombra a partir de 2001. Estas son las frases que vienen escribiendo y repitiendo. Esto más el desgastadísimo y barato argumento de la “maldita herencia”, la “bomba de tiempo”, el “polvorín”.

Y achicar el déficit, muchísimo o un poco, pero cuidado, que no se vaya a poner en riesgo la reelección de Mau en 2019 (hablando de déficit, ¿cuánto saldrá que tanta gente escriba más o menos lo mismo, durante días, semanas, meses, años?)

Hay tonos burdos, grotescos, casi risibles. Hay otros que presumen de seriedad. Usted, sacrificado lector, resuelva:
Roa, Clarín: La herencia de “montaña de subsidios imbancable”. Errores del macrismo: “costosa reparación a jubilados” y “presupuesto extra para piqueteros”.

M. Solá, La Nación: La plata del FMI es más barata y hace falta para el “reordenamiento gradual de la economía”. El FMI es distinto, mientras con las tarifas la oposición hace una “juerga de una noche populista”.
Editorial La Nación: Hay que “reestructurar” de una vez el Estado.

Lanata, Clarín: Ya en 1826 el capitán inglés Head escribió sobre “falta de hábito para los negocios de las clases más acomodadas” y de “las clases más pobres desafectas al trabajo”. “Falta general de educación”. Y pobrecitos los bancos internacionales, “les pedimos que nos presten pero que no nos molesten”, “nos parece mal que quieran ganar dinero”.

González, Clarín: Macri “obligado” a ir al FMI. Desde 1983, todos los gobiernos manejaron pésimo la relación. “Ningún dirigente puede arrojar la primera piedra”, y ahora el pobre Macri “obligado por la crisis del dólar”. “Sería saludable que pudiera quebrar la sucesión de fracasos”.

Olivera, La Nación: País que gasta lo que no produce. Y aún el dólar está “subvaluado” 24 por ciento. Eso sí, “consultoras norteamericanas” preguntan si la corrida crea riesgo a la reelección de Macri y si le da aire a CFK.
Kirschbaum, Clarín: “La inestabilidad obliga a Macri”. Camino “inevitable” al FMI. Déficit “inmanejable”.

Van der Kooy, Clarín: “Tormenta” exterior pero también “elevadísima vulnerabilidad estructural” argentina, “barrida debajo de la alfombra”, después de 2001. El gobierno cometió errores, por ejemplo, la sociedad no supo “nunca” de “la grave realidad del país que Cambiemos heredó de la década kirchnerista”, que dejó “un polvorín”. El FMI fue demonizado por Néstor.

M. Solá, La Nación, otra vez: Wall Street perdió confianza NO EN MACRI sino en el “sistema político argentino”, porque es culpable de “una economía tan frágil”. Dirigentes como Massa, que impulsó impuesto a la renta financiera, un “castigo al banquero cuando se necesita al banco”. Y luego los diputados y las tarifas, “fiesta demagógica”, “festival populista”. El rechazo general al FMI es “obra del relato cristinista” (aquí se ve una gravísima discrepancia con Van der Kooy, que culpó a Néstor. ¿Ven que sí hay periodismo independiente?)

Laborda, La Nación: Una frase que “se viralizó”: “Los venezolanos que llegan consiguen laburo en un día. Los piqueteros hace 15 años que no consiguen trabajo”. Y es que, estos venezolanos, como son opositores a Maduro, son más educados, más agradables, más flexibles, aceptan trabajar más horas.

Y otra editorial de La Nación: “El Estado inviable”, se titula. Es fácil imaginar lo que dice.

Semana a semana el periodista y escritor Hugo Muleiro repasa con detenimiento las columnas de opinión y análisis de los principales medios gráficos de mayor alcance nacional en tanto hegemónicos.

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